
MI VIDA EN LA PANDEMIA
Juan David Pinzón
Estudiante del grado 801
Año 2019, es descubierta una nueva enfermedad en Wuhan China, poco preocupante. Año 2020, rápidamente la nueva enfermedad se expandiría por todo tipo de países dejando personas en cama por días o incluso semanas, en algunos casos llegaría a causar la muerte, el nuevo coronavirus crecería rápidamente, pronto se convertiría en pandemia. Los países se verían completamente afectados, se detendría todo tipo de comercio y los sistemas de salud colapsarían. En este periodo inicial de la pandemia no todo fue malo, se verían cosas muy buenas como lo fueron los canales limpios de Venecia, la aparición de osos, lobos y todo tipo de animales que se mantenían apartados de la civilización, también bajarían los niveles de la contaminación, como dije ¡No todo fue malo!
A partir de la llegada del nuevo coronavirus a América Latina, las cosas para mi empezarían a cambiar para mal, casos en países cercanos a Colombia llenaban de temor las mentes de los ciudadanos de Colombia. Confirmado el primer caso positivo de Covid-19 en Colombia, cerrarían los colegios por prevención y aunque todavía no había una cuarentena yo ya presentía un largo tiempo sin colegio, sin poder ver todos los días a mis amigos, sabía que se venía una época difícil, sabía que iba a ser difícil superar esta pandemia, debido a los pésimos sistemas de salud de este país, y así fue, el gobierno prestó poca atención al asunto, hubo una lenta reacción, demoraron en cerrar aeropuertos permitiendo que el virus entrara más y más. Pronto el virus se expandiría rápidamente en el país, el gobierno ordenaría una cuarentena impidiendo salir a las personas a trabajar, se vendría otra crisis económica.
Las clases más bajas imploraban por ayudas por parte del gobierno, ya que no podían salir y mucho menos trabajar, el gobierno escucharía y daría ayudas humanitarias a las clases más bajas del país. Pronto los ciudadanos volverían un poco a la normalidad y empezarían a trabajar normalmente, eso sí, con sus debidas protecciones. Pero esto no sería lo mismo con los nosotros los estudiantes, nosotros cambiaríamos a un estilo totalmente diferente de educación. Tendríamos que cambiar un espacio en el cual estábamos acostumbrados a descansar, por haces trabajos, trabajos y más trabajos. No niego que al principio fue muy duro mantener la paz mental, pero poco a poco me acostumbre a tener que ver a mis compañeros y mis maestros por una pantalla, compañeros con los cuales hablaba diariamente, maestros a los cuales me apasionaba escuchar y aprender de ellos. Me acostumbre a que no volvería a tener aquellos desayunos frente a mis amigos, me acostumbre a llevar una vida totalmente diferente.
Seguía escuchando en las noticias que probablemente volveríamos a clases para que luego de un mes dijeran que los contagios seguían subiendo y por esta razón no volveríamos a tener clases presenciales, esto me llenaba de una profunda nostalgia al recordar aquellas travesuras que hacía con mis amigos, esas tardes llenas de risas, se me hacía un nudo en la garganta.
Y es que en estos tiempos de pandemia descubrí muchas cosas, aprendí quienes eran mis verdaderos amigos, o cuales eran las personas que cumplirían su promesa de “estaré en las buenas y en las malas”, esto lo descubriría luego de que resultara positivo para Covid-19. En ese momento mi mundo se vendría abajo, trate de manejarlo bajo la mayor discreción, trate de alejarme de las personas a las cuales podría hacerles daño, pero era inevitable pensar en mi enfermedad, constantemente me repetía ¿habré contagiado a alguien?, lentamente esta pregunta me iba dañando mi paz mental, y por si fuera poco por alguna razón mis amigos y familiares supieron de mi enfermedad. Empezaría un tipo de discriminación hacia mí, ¡y lo entiendo! pero el simple hecho de ver fotos de mis amigos reunidos celebrando algún cumpleaños o simplemente montando bici, realmente me sentía muy mal, pero esto me hizo más fuerte, me enseñó a ser independiente, empecé a superar la enfermedad.
Al día de hoy, miles de personas añoran una vacuna, no solo por tener una vida como la que llevábamos antes de esta pandemia, sino porque están en una cama sin poder ver a sus familiares o, al contrario, esperan que sus familiares o amigos superen la enfermedad.
Tan solo espero que podamos superar esta Pandemia, y recapacitar sobre muchas cosas, recapacitar de las personas que gobiernan el país, gracias a esta pandemia pudimos notar la mala situación de nuestro país, nuestro “presidente” no tiene idea de qué es liderar un país, pone por delante el dinero de la salud, vimos casos como lo fueron el día sin IVA. Se vieron grandes aglomeraciones mientras el presidente no sabía ni qué medidas tomar.
En mi humilde opinión, simplemente digo que el gobierno pudo haber tomado unas mejores medidas para no expandir tanto la pandemia, porque en esta situación no solo se vieron crisis económicas, también hubo muchos más casos terribles, hubo mujeres maltratadas, se vivieron numerosos casos de intolerancia, porque es cierto que la pandemia afecto el bolsillo, pero también afecto la mente, y eso es aún más grave.