
REFLEXIONES EN PANDEMIA
María Fernanda Montaño Traslaviña
Estudiante del grado 605
1. Pandemia
Para mí la pandemia es a la vez mala y buena. Mala porque a veces tengo discusiones con mi familia y buena porque nos perdonamos y jugamos a veces, y también porque nos hemos sentido muy felices y porque también hemos pasado demasiado tiempo juntos. La verdad nos alegra estar en familia y yo estoy muy feliz porque he compartido más tiempo que antes con mi familia, hemos hecho también comidas, jugamos amigo secreto y eso me pone muy feliz.
2. Educación
Extraño mucho ir al colegio, extraño mucho a mis amigos, extraño jugar con ellos porque acá con mi familia, no es la misma cosa jugar con adultos que con niños de mi edad, entonces extraño mucho eso. Extraño también mucho mis profesores, verlos y también que hagan clases, pero que no sean virtuales. Extraño verme con mis amigos, abrazarlos, reír con ellos y también reírme de ellos. También extraño a las muchachas de las cafeterías porque yo me hablaba con ellas y ellas me hacían reír mucho.
3. Cómo a afectado la pandemia a la educación
El coronavirus está cambiando instantáneamente la forma en que se imparte la educación, ya que la escuela y el hogar, ahora se convierten en el mismo lugar tras las necesarias regulaciones efectuadas. Según la UNESCO, más de 861.7 millones de niños y jóvenes en 119 países, se han visto afectados al tener que hacer frente a la pandemia global que nos ha sacudido este año. Millones de familias en EE.UU. se han tenido que unir al 1.7 millón de niños que se encuentran enrolados en la educación en el hogar (homeschooling). Al igual que en México, donde la Secretaría de Educación Pública (SEP), ha extendido el período vacacional.
Estas medidas terminan por iluminar la realidad de los muchos otros roles que la escuela ofrece además de lo académico. Ya que, para algunos, resulta ser una complicación incómoda, mientras que para otros, la situación es aún más preocupante. En ciudades donde el 70 % de los estudiantes vienen de familias de bajos ingresos, llevar la escuela a casa significa enfrentarse a no poder ofrecer comidas adecuadas, y mucho menos la tecnología o conectividad necesarias para el aprendizaje online.