top of page

MI VIDA DURANTE LA PANDEMIA

 

Karin Ximena Bareño Pardo

Estudiante del grado 403

 

Siempre estuve en un mundo donde no me imagine que nos tocaría vivir algo como lo que estamos viviendo en este momento. Una pandemia que llegaría de repente a cambiar mi vida y la vida de muchas personas, la vida en familia, en sociedad, con amigos una situación que nos dejaría sin poder ir al colegio a compartir con nuestros compañeros y maestros. Para mí fue algo muy difícil de afrontar pero que me enseño que cada día debemos ser más fuertes, ya que estaba acostumbrada a llevar una vida totalmente diferente en donde cada cumpleaños era para celebrar con una gran fiesta al lado de mi familia y amigos. Pero aprendimos de otra forma a celebrar, que no siempre es necesario hacer una fiesta para estar en familia, sino que hay muchas más maneras de celebrar y compartir.

 

Hoy  me siento feliz porque he aprendido a vivir con una pandemia que algunos creen que es una tragedia, pero al contrario, es algo que nos ha dejado aprendizajes muy buenos y que nos ha enseñado que debemos aprender a vivir con todas las dificultades que se nos presenten, y a estar preparados para cada cosa que se nos viene encima, cada prueba que se nos presente en el camino, aprenderla a vivir, a ser fuertes, a sobrellevar cada momento pero lo más importante a estar cada día más en familia a compartir. Porque estos son momentos únicos, momentos que no sabemos si vamos a volver a compartir, porque no sabemos el fin en este mundo y quizás no nos podamos despedir de esa persona que amamos y queremos con el corazón, por eso amémonos unos a los otros sin importar las dificultades que tenga el otro, sin esperar nada a cambio sino con amor y respeto porque es lo más importante.

 

Agradecemos a Dios por tan bonitos momentos que nos has regalado en familia, no nos quejemos sino al contrario demos gracias por la oportunidad de estar cada día más juntos que nunca. No tomemos como algo terrible lo que nos pasa en la vida sino al contrario, un aprendizaje que día a día debemos aprender a sobrellevar, no culpemos a nadie de algo que debemos nosotros mismos aprender a vivir, no es culpa del gobierno, ni del presidente ni de los alcaldes, sino pruebas de Dios, pruebas que solamente él nos ha puesto, pruebas para que nosotros como hijos de él aprendamos a vivirlas y a estar unidos todos como familia.

© 2020 by Débora Arango Pérez School.created with Wix.com

bottom of page